martes, 30 de octubre de 2012

Vivamos un renovado Pentecostés perseverando constantes en la oración en común.




Cincuenta días después de la Pascua, el Espíritu Santo descendió sobre la comunidad de los discípulos, que “perseveraban concordes en la oración en común” junto con “María, la madre de Jesús”, y con los doce Apóstoles (cf. Hch 1, 14; 2, 1). Por tanto, podemos decir que la Iglesia tuvo su inicio solemne con la venida del Espíritu Santo. En ese extraordinario acontecimiento encontramos las notas esenciales y características de la Iglesia: la Iglesia es una, como la comunidad de Pentecostés, que estaba unida en oración y era “concorde”: “tenía un solo corazón y una sola alma” (Hch 4, 32). La Iglesia es santa, no por sus méritos, sino porque, animada por el Espíritu Santo, mantiene fija su mirada en Cristo, para conformarse a él y a su amor. La Iglesia es católica, porque el Evangelio está destinado a todos los pueblos y por eso, ya en el comienzo, el Espíritu Santo hace que hable todas las lenguas. La Iglesia es apostólica, porque, edificada sobre el fundamento de los Apóstoles, custodia fielmente su enseñanza a través de la cadena ininterrumpida de la sucesión episcopal. La Iglesia, además, por su misma naturaleza, es misionera, y desde el día de Pentecostés el Espíritu Santo no cesa de impulsarla por los caminos del mundo, hasta los últimos confines de la tierra y hasta el fin de los tiempos. Esta realidad, que podemos comprobar en todas las épocas, ya está anticipada en el libro de los Hechos, donde se describe el paso del Evangelio de los judíos a los paganos, de Jerusalén a Roma. Roma indica el mundo de los paganos y así todos los pueblos que están fuera del antiguo pueblo de Dios. Efectivamente, los Hechos concluyen con la llegada del Evangelio a Roma. Por eso, se puede decir que Roma es el nombre concreto de la catolicidad y de la misionariedad; expresa la fidelidad a los orígenes, a la Iglesia de todos los tiempos, a una Iglesia que habla todas las lenguas y sale al encuentro de todas las culturas. El primer Pentecostés tuvo lugar cuando María santísima estaba presente en medio de los discípulos en el Cenáculo de Jerusalén y oraba. También hoy nos encomendamos a su intercesión materna, para que el Espíritu Santo venga con abundancia sobre la Iglesia de nuestro tiempo, llene el corazón de todos los fieles y encienda en ellos, en nosotros, el fuego de su amor.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Llegada de la Luz de la Paz de Belén a Zárate-Campana


Luz de la paz de Belén
El próximo sábado 1 de diciembre tendremos en la Catedral Santa Florentina, Campana, la entrega de la Luz de la Paz de Belén en la Misa Vespertina, contando con la presencia de nuestro Obispo Diocesano Mons. Oscar Sarlinga.
Media hora antes saldremos en procesión desde la Plaza frente al Museo del auto hasta la Iglesia Catedral, llevando el fanal con la Luz prendida en Tierra Santa.
Esa Luz fue encendida por un rabino de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en la Basílica de la Natividad en Belén de Galilea. Desde allí fue traída a la Argentina donde se distribuyó en la Conferencia Nacional de Pastoral Scout Católica, de Scouts de Argentina Asociación Civil.
La Comisionada Diocesana de Pastoral Scout Católica MS María Pía Sernani la recibió en esa oportunidad y la trae para ser repartida a todas las asociaciones, movimientos, instituciones y personas que lo deseen con el objetivo de distribuirla por todos los rincones de nuestra Diócesis.
Para más información o consultas pueden llamarla al 0348-15-4527837.

martes, 9 de octubre de 2012

VI Misión Juvenil Diocesana en Zárate-Campana


7 de octubre /Tuvo lugar en la ciudad de Zárate la Sexta “Misión Joven” diocesana, como la preparación más inmediata a la apertura del Año de la Fe.
Con el lema “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones” (Mt. 28, 19) jóvenes provenientes de parroquias, asociaciones de fieles,
movimientos e instituciones de toda la diócesis se hicieron presentes para llevar a las familias zarateñas la Buena Nueva. Participaron también los seminaristas del Seminario “San Pedro y San Pablo” de Campana, algunos de los cuales recibieron ministerios de mano del Obispo en la misa del sábado 7. El día 12 se hará la apertura solemne del Año de la Fe en Pilar.
Por primera vez, la ciudad de Zárate recibió la “Misión joven” de la diócesis, uno de los ejes de la pastoral diocesana de comunión
y misionariedad. Cerca de 500 jóvenes estables provenientes de los distintos partidos que comprende la diócesis de Zárate-Campana,
más distintos jóvenes que se incorporaron en alguna de las jornadas misioneras, transmitieron el mensaje de fe, evangelizaron y testimoniaron en las visitas a las casas de familia y a través de distintos eventos, en esta ciudad, donde también este año 2012 se celebraron las “Fiestas patronales diocesanas” de la Virgen de Luján, también con participación de fieles de toda la circunscripción eclesiástica. Los jóvenes fueron hospedados en el Colegio “Sagrada Familia” y el Hogar “Santa Teresita” durante todo el transcurso de éste gesto misionero que se realiza todos los años en un partido, una ciudad o región diferente de la vasta y poblada diócesis.
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga concurrió para la misa del sábado por la tarde, para el “evento joven” y para la misa del lunes a las 11.
Muy numerosos sacerdotes, y también algunos diáconos permanentes y religiosos y religiosas se hicieron presentes. De entre los sacerdotes, los vicarios, los curas párrocos de Zárate, los delegados episcopales, el Seminario, con los Padres Santiago Herrera, Hugo Lovatto (delegado para la juventud) y Fernando Fusari, y tantos otros.
Como se ha dicho, además de las tradicionales visitas a las casas de familia, se misionó en diferentes instituciones como hogares de ancianos, entre ellos el perteneciente a las Misioneras de la Caridad, Bomberos Voluntarios, Cruz Roja y distintos centros de salud. El sábado se rezo la Via Crucis por las calles de la ciudad de Zárate y se finalizó con un acto penitencial y Adoración al Santísimo Sacramento en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen. El día domingo los jóvenes se trasladaron a las Parroquias María de Nazareth y Nuestra Señora de Fátima donde compartieron la Adoración con las comunidades parroquiales. El día finalizó con un “evento joven” con presencia de artistas musicales y participación de jóvenes de nuestra diócesis; a decir verdad, incluso dicho
evento constituyó un verdadero momento de fraternidad y de oración, con canciones cristianas y momentos de meditación. También el Obispo, los sacerdotes y los seminaristas estuvieron presentes en dicho “evento joven”.
Se habla de “Sexta Edición de la Misión Juvenil Diocesana” puesto que, luego de la asunción del Plan Pastoral, en 2007 comenzó en Santiago del Baradero, en 2008 en Belén de Escobar, en 2009 en Campana, en 2010, para el Bicentenario, tuvo lugar en San Antonio de Areco (declarada “madre de ciudades” de la región) y en 2010 tuvo lugar en Pilar.
Los medios de comunicación de la ciudad de Zárate dieron una interesante difusión al acontecimiento, llamándolo “uno de los
eventos religiosos más importantes de entre los que la diócesis realiza todos los años, en el cual ahora los jóvenes son los encargados de difundir la Buena Noticia a cada rincón de la ciudad de Zárate”. La delegación de pastoral de Juventud, dijo a los medios, a través de algunos de los jóvenes organizadores: “Nuestro Obispo nos envía a ser pescadores de hombres y con esto buscamos a aquellos jóvenes y no tan jóvenes que están más alejados, en cada rincón de cada ciudad y cada hogar, y al mismo tiempo el ser pescadores de hombres, nos hace salir al encuentro de aquellos hermanos y hermanas que se sienten alejados de la fe cristiana, para que vuelva a brotar en ellos esa luz que fue apagada en algún momento. De este modo, esas personas, esos jóvenes, van a incentivar a otros hermanos, personas tanto jóvenes como adolescentes y adultos para que volvamos a Jesucristo como centro de nuestra vida, paa tener un mundo mejor”. Así se expresaron. Todos los voluntarios e incluso los autos en los que se movilizaron fueron debidamente identificados para evitar cualquier tipo de malentendido con los vecinos, y es digno de notar la colaboración de las familias, de las instituciones, e incluso, desinteresadamente, de los medios de comunicación regionales.
http://www.eldebate.com.ar/despliegue.php?
idnoticia=61456&idseccion=25

jueves, 4 de octubre de 2012

El Año de la Fe 2012-13 y el compromiso de Zárate-Campana



Como lo hemos consignado en diversas ocasiones en esta página web, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó una “Nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe en la que se resalta la centralidad del Catecismo de la Iglesia Católica y los documentos del Concilio Vaticano II para esta importante celebración.  “Será una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan con mayor profundidad que el fundamento de la fe cristiana es ‘el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva’“, se explica.
El Año de la Fe se iniciará el 11 de octubre de 2012. En nuestra diócesis de Zárate-Campana se realizará la apertura solemne en la solemnidad de Nuestra Señora del Pilar (Pilar-Centro) durante todo ese día, y en especial con ocasión de la Santa Misa de las 17, que presidirá nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga. El Año de la Fe concluirá el 24 de noviembre de 2013 en la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo.
El comienzo del Año de la Fe coincide con el recuerdo “de dos grandes hechos que marcaron el rostro de la Iglesia de nuestros días: los 50 años pasados desde la apertura del Concilio Vaticano II por voluntad del beato Juan XXIII (1 de octubre de 1962) y los 20 años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, legado a la Iglesia por el beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992).  La nota resalta también que desde el inicio de su pontificado, Benedicto XVI “se comprometió firmemente en procurar una correcta comprensión del Concilio, rechazando como errónea la llamada ‘hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura’, y promoviendo la que él mismo llamó ‘hermenéutica de la reforma’, de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el mismo, único sujeto del pueblo de Dios en camino’”.
En este contexto el Catecismo de la Iglesia Católica aparece como “auténtico fruto del Concilio Vaticano II” y por otro “intenta favorecer su aceptación” considerando que es “un compendio de toda la doctrina católica y un texto de referencia segura para los catecismos locales” ofrecido a los fieles de todo el mundo.
La misma Santa Sede ha auspiciado “celebración de apertura del Año de la Fe” en cada diócesis, lo que haremos en Nuestra Señora del Pilar el 123 de octubre, así como su solemne conclusión en el ámbito de cada Iglesia particular, para ‘confesar la fe en el Señor Resucitado en las catedrales e iglesias de todo el mundo’”.
Nuestro Obispo Mons. Oscar dedicará, como se ha sugerido, “una carta pastoral al tema de la fe, recordando la importancia del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de la porción de fieles a él confiada”.
En la diócesis de Zárate-Campana está prevista la organización de actos catequísticos para los jóvenes, dentro de la Misión Joven anual, que se realiza este año 2012 en Zárate. Será importante una reflexión compartida para encontrar (o rencontrar) el sentido de la vida, con el fin de descubrir la belleza de la fe de la Iglesia, aprovechando la oportunidad de reunirse con sus testigos más reconocidos.  Compete a los obispos diocesanos, también, el “organizar celebraciones penitenciales, particularmente durante la cuaresma, en las cuales se ponga un énfasis especial en pedir perdón a Dios por los pecados contra la fe. Este año será también un tiempo favorable para acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.
El Año de la Fe, indica la nota de la Congregación de la Fe, “será una ocasión para dar mayor atención a las escuelas católicas, lugares privilegiados para ofrecer a los alumnos un testimonio vivo del Señor, y cultivar la fe con una oportuna referencia al uso de buenos instrumentos catequísticos.
“Los sacerdotes podrán dedicar mayor atención al estudio de los documentos del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica, recogiendo sus frutos para la pastoral parroquial –catequesis, predicación, preparación a los sacramentos – y proponiendo ciclos de homilías sobre la fe o algunos de sus aspectos específicos”.
Las parroquias podrán difundir el Catecismo de la Iglesia Católica, así como subsidios que promueven la fe de las familias en sus casas.
Las misiones populares serán asimismo una tarea por realizar para “ayudar a los fieles a redescubrir el don de la fe bautismal y la responsabilidad de su testimonio, conscientes de que la vocación cristiana «por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado»”.
El Objetivo fundamental: “(…) invitar a todos los miembros de la Iglesia a comprometerse para que este año sea una ocasión privilegiada para compartir lo más valioso que tiene el cristiano: Jesucristo, Redentor del hombre, Rey del Universo, ‘iniciador y consumador de nuestra fe’”